Durante los primeros tres meses de 2025, México logró un hito sin precedentes en inversión extranjera directa (IED), logrando 21,400 millones de dólares. Esto significa un aumento del 5.4% respecto al mismo tiempo del año previo. Este logro es especialmente notable en un entorno global marcado por tensiones comerciales y políticas proteccionistas.
El secretario de Economía informó que este monto supera significativamente el máximo histórico registrado durante la etapa neoliberal en 2018, cuando la IED alcanzó 9,500 millones de dólares. Este crecimiento refleja una mayor reinversión y la llegada de capital por diversas vías, evidenciando la confianza de los inversionistas en la economía mexicana.
Con el fin de promover inversiones adicionales, se han creado los Polos de Desarrollo Económico para el Bienestar (Podecobi), que brindan exenciones fiscales, infraestructura dedicada y simplificación de trámites. Estos polos tienen como objetivo fortalecer sectores clave como la agroindustria, el sector aeroespacial, automotriz, movilidad eléctrica, industria farmacéutica, equipos médicos, electrónica, semiconductores, energía, química, petroquímica, textil, calzado, economía circular, energías renovables, industrias metálicas primarias, papel, plástico, logística y metal-mecánica.
En este momento, 11 polos se encuentran activos o en etapa de licitación, y se anticipa que otros 13 comiencen pronto. La meta es que cada una de las entidades federativas disponga de al menos un polo de desarrollo, ajustado a sus necesidades y capacidades económicas.
Este máximo de IED ocurre a pesar de las presiones comerciales externas, como los impuestos aduaneros de Estados Unidos, lo que resalta la resistencia y atractivo de la economía mexicana ante los inversores globales.

