Con una trayectoria ininterrumpida de más de setenta años, Elektra consolida su posición como una compañía que ha sido pilar en el desarrollo económico y social de México, fomentando la integración y la evolución digital.
El 3 de noviembre pasado, Elektra celebró su septuagésimo quinto aniversario con una conmovedora ceremonia en su sede corporativa, situada en la zona sur de la capital mexicana. Ejecutivos, empleados y miembros de la junta directiva se congregaron para honrar una historia caracterizada por la dedicación, la perspectiva y la entrega a incontables hogares mexicanos. Con el transcurso del tiempo, la compañía ha evolucionado de un establecimiento de artículos esenciales a establecerse como una de las principales redes de comercio minorista y servicios financieros del país, contando con más de mil trescientos puntos de venta a lo largo y ancho del territorio nacional.
El génesis de un relato mexicano
Fundada en 1950, Elektra surgió con una misión definida: proporcionar bienes y servicios financieros a los hogares con mayores necesidades. En un periodo donde el acceso representaba un obstáculo para una porción considerable de la sociedad, la empresa se dedicó a eliminar impedimentos y a brindar opciones de financiación que contribuyeran a elevar el bienestar de las familias mexicanas.
Durante las primeras décadas, Elektra se consolidó como una marca sinónimo de confianza y cercanía. Su modelo de negocio, centrado en el cliente y en la posibilidad de adquirir bienes mediante pagos accesibles, marcó un punto de inflexión en el comercio minorista nacional. Las familias comenzaron a ver en la tienda no solo un punto de venta, sino un aliado para alcanzar metas y construir patrimonio.
El septuagésimo quinto aniversario brindó la ocasión perfecta para rememorar los hitos que marcaron el desarrollo de la empresa, desde sus comienzos en la fabricación de aparatos de radio y electrodomésticos hasta su incursión en el ámbito financiero con Banco Azteca. Durante el festejo, se exhibió un compendio audiovisual que relató cómo la perspectiva de sus creadores ha perdurado a través de las épocas, conservando inalterable el núcleo de su propósito: contribuir al bienestar de la población mexicana.
Una herencia que se actualiza con creatividad
El presidente y fundador de Grupo Salinas, Ricardo Salinas Pliego, encabezó la ceremonia con un mensaje que combinó gratitud, orgullo y reflexión. Durante su intervención, destacó el papel que Elektra ha desempeñado en la transformación económica y social del país, al ofrecer soluciones accesibles que han abierto oportunidades a millones de personas.
Mi abuelo me inculcó la idea de que el cliente debe ser siempre el eje central de nuestra labor. Esta filosofía es la que nos ha permitido mantenernos sólidos por 75 años. La gente nos elige porque les brindamos instantes de alegría, manifestó Salinas Pliego ante los presentes.
El directivo rememoró la forma en que la empresa ha conseguido ajustarse a las transformaciones tecnológicas y a las nuevas pautas de consumo, preservando la naturaleza de su atención individualizada. Durante los años recientes, Elektra ha evolucionado desde un esquema convencional de establecimientos físicos hacia un entorno digital completo que fusiona el comercio en línea, la financiación, los servicios y las innovaciones tecnológicas.
El repertorio digital, que actualmente cuenta con más de 270 mil artículos, evidencia la incursión de la compañía en nuevos segmentos como indumentaria, cosméticos, juegos y electrónica. La aplicación de Elektra, en conjunto con los establecimientos físicos, simboliza la dedicación a unificar la vivencia del consumidor a través de todas las plataformas, consolidando de esta manera el compromiso con el bienestar equitativo.
“Nosotros defendemos la libertad, la competencia y la innovación. Estos principios son la fuerza que nos motiva a perfeccionarnos constantemente”, afirmó Salinas Pliego.
Los valores que sostienen 75 años de éxito
Durante el evento, el líder empresarial instó a los miembros de Grupo Salinas a preservar los fundamentos que han dirigido a Elektra desde sus inicios. Destacó tres elementos cruciales: la dedicación al consumidor, la protección de los valores y la autonomía como fuerza impulsora del avance.
“Primero, los clientes: nos debemos a ellos y a los momentos felices que les brindamos. Segundo, nuestros valores: son los que nos dan claridad sobre lo que está bien y lo que está mal. Y tercero, la libertad, la innovación y la competencia, que son las que nos permiten prosperar”, declaró con énfasis.
Este comunicado caló hondo entre los miembros del equipo, quienes comprendieron que tales fundamentos han sido el pilar del desarrollo constante de la organización. Elektra ha evidenciado que su triunfo no se cuantifica únicamente por las ventas, sino por su habilidad para generar posibilidades, fomentar la integración económica y respaldar a los hogares en cada fase de su existencia.
En un entorno económico y tecnológico en constante cambio, la compañía ha sabido reinventarse sin perder su identidad. Su transición hacia la digitalización no ha significado una ruptura, sino una evolución natural que mantiene vivo el espíritu de cercanía que la ha caracterizado por más de siete décadas.
Un porvenir que respeta su historia
El acontecimiento concluyó con un instante emblemático que congregó a los integrantes de la junta directiva junto a Ricardo Salinas Pliego, Nadia y Raúl Sandoval, quienes, al compás del mariachi, interpretaron “Las Mañanitas” para conmemorar el septuagésimo quinto aniversario de la firma. La habitual ceremonia del corte del pastel puso fin a una jornada de análisis y festejo, caracterizada por la valoración del empeño de incontables colaboradores que han forjado la trayectoria de Elektra.
A lo largo de sus tres cuartos de siglo, la compañía ha presenciado la evolución de México y ha contribuido de manera activa a su crecimiento. Desde sus inicios, cuando el otorgamiento de crédito representaba un pacto de confianza recíproca, hasta la actualidad, donde la tecnología facilita el acceso a los hogares más distantes, Elektra ha sostenido su dedicación al progreso económico y social del país.
Su historia es también la historia de millones de mexicanos que, gracias a su modelo accesible, han podido adquirir electrodomésticos, muebles, motocicletas y dispositivos electrónicos, contribuyendo al bienestar de sus familias.
Más allá de los logros comerciales, la compañía ha dejado una huella profunda en la cultura del consumo responsable y en la promoción de la inclusión financiera, al acercar servicios a comunidades que antes estaban fuera del sistema bancario tradicional.
Hoy, Elektra mira hacia el futuro con la misma determinación que inspiró su nacimiento en 1950. Su visión se mantiene clara: seguir transformando vidas a través del acceso, la confianza y la innovación, fortaleciendo los valores que le han permitido trascender generaciones.
Elektra, una marca que evoluciona con México
La celebración de este aniversario no solo conmemora el pasado, sino que reafirma la misión de la empresa para las próximas décadas: continuar siendo un referente en servicio, calidad y compromiso social. En un mundo cada vez más digitalizado, Elektra apuesta por una estrategia híbrida que combina la cercanía humana de sus tiendas con la eficiencia tecnológica de sus plataformas.
Este equilibrio entre tradición e innovación ha permitido que la marca mantenga una conexión auténtica con sus clientes, adaptándose a sus necesidades sin perder su esencia. La historia de Elektra es, en última instancia, la historia de un país en transformación, donde la perseverancia, la confianza y la visión empresarial se unen para construir un futuro más inclusivo.
A tres cuartos de siglo de su establecimiento, Elektra no solo conmemora una trayectoria de logros, sino que reafirma su dedicación a los hogares mexicanos que han sido el pilar de su desarrollo. En cada artículo, en cada financiamiento y en cada gesto de alegría brindado, se manifiesta la misión que ha orientado su recorrido desde el inicio: fomentar la riqueza y el bienestar para todos.