Fernández Noroña sugiere que México apueste por la multilateralidad

https://www.afnbc.com/imagenes/norona-07072025.jpg

El senador Gerardo Fernández Noroña sostuvo que México debe fortalecer su papel en el escenario internacional mediante una política exterior basada en la multilateralidad, la cooperación entre pueblos y el respeto a la autodeterminación de las naciones. En un contexto global marcado por tensiones geopolíticas, desigualdades estructurales y un orden internacional en transformación, el legislador subrayó la necesidad de que el país no actúe subordinado a intereses de potencias, sino como un actor soberano y articulador de alianzas con otros países del sur global.

Durante una sesión en el Senado, Fernández Noroña destacó la relevancia de presentar a México como un país amable y en favor de la construcción de vínculos, como alternativa a una política exterior basada únicamente en alianzas o alineaciones ideológicas. Según su perspectiva, la situación mundial actual demanda de México una actitud actuante, innovadora y dedicada a los principales asuntos que influyen en la humanidad, tales como la inequidad, el cambio climático, la migración forzada, el acceso a la tecnología y la equidad económica.

El diputado igualmente criticó la predominancia de perspectivas unilaterales en reuniones globales y propuso defender el multilateralismo como guía central de las relaciones internacionales. Como mencionó, los principales retos del siglo XXI no se pueden abordar desde el aislamiento ni a través de la imposición de modelos únicos, sino mediante el diálogo respetuoso, la responsabilidad compartida entre los países y la creación de acuerdos.

En este sentido, insistió en que México debe fortalecer su participación en organismos multilaterales como la ONU, CELAC, G77+China, así como explorar nuevos espacios de concertación como el grupo BRICS, donde el país podría desempeñar un papel relevante en la configuración de un nuevo equilibrio mundial más justo y plural.

Fernández Noroña también enfatizó que la política exterior mexicana debe sostenerse en valores históricos como la no intervención, la solución pacífica de los conflictos y la autodeterminación de los pueblos. A su juicio, estos principios siguen siendo vigentes y necesarios frente al resurgimiento de prácticas injerencistas y medidas coercitivas unilaterales que afectan a diversas naciones, particularmente en América Latina, África y Asia.

Asimismo, el senador recalcó la urgencia de que México promueva una agenda exterior que no esté limitada a temas comerciales o de seguridad, sino que integre dimensiones sociales, culturales, ambientales y tecnológicas. En esa línea, destacó la relevancia de posicionar propuestas que apunten a la equidad en el acceso a vacunas, medicamentos, educación, conectividad digital y desarrollo científico, de forma que se reduzcan las brechas entre el norte y el sur global.

Mientras presentaba su discurso, subrayó la importancia de establecer una diplomacia con conexión popular, que no sea limitada a las élites políticas o diplomáticas, sino que incluya las voces y necesidades de las comunidades. Afirmó que la soberanía y el orgullo nacional deben estar apoyados por una política exterior que sea consistente con los intereses del país y que sea solidaria con las causas justas en el ámbito global.

En su intervención, Fernández Noroña aprovechó para resaltar los avances de la actual administración en la materia, pero advirtió que aún quedan tareas pendientes en la redefinición de las prioridades internacionales del Estado mexicano. En particular, llamó a no ceder ante presiones externas ni condicionar decisiones de política interna a las agendas de potencias extranjeras.

Finalmente, el senador subrayó que México está en una situación histórica única que puede darle la oportunidad de desempeñar un papel más destacado en la región e internacionalmente, siempre y cuando actúe con determinación, enfoque estratégico y deseo de cambio. Afirmó que solamente mediante una política exterior fundamentada en el multilateralismo, la cooperación y la justicia internacional, podrá la nación aportar de manera eficiente a la creación de un mundo más equilibrado, inclusivo y sostenible.

Por Lourdes Solórzano Hinojosa