La mandataria de México, Claudia Sheinbaum, ha destacado lo crucial que es preservar la soberanía del país al colaborar con Estados Unidos y Canadá. Esto es relevante especialmente en el contexto de los compromisos del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). En un escenario de cooperación bilateral en aumento, Sheinbaum ha remarcado que toda medida conjunta debe asegurar la autonomía nacional y considerar los intereses del pueblo mexicano.
En sus declaraciones, la dirigente indicó que las mesas de diálogo entre México, Estados Unidos y Canadá tratan asuntos esenciales como la agricultura, la migración, la seguridad, el recurso hídrico y el medio ambiente. No obstante, subrayó que México no permitirá acciones que comprometan su integridad territorial ni su soberanía. Este mensaje pretende aclarar que la colaboración internacional debe fundamentarse en el respeto mutuo y en la protección de los derechos nacionales.
Además, Sheinbaum se opuso firmemente a las redadas y a tratar la migración como un acto criminal. Remarcó el efecto beneficioso que tienen los mexicanos que viven en Estados Unidos, subrayando que sin su presencia, lugares como California no lograrían los niveles económicos actuales. Esta apreciación es parte de una postura más amplia que quiere dar un enfoque humano a la agenda migratoria y fomentar un diálogo respetuoso entre ambos países.
En materia de seguridad, la presidenta reafirmó que la colaboración con Washington se sustenta en principios de soberanía, integridad territorial, confianza mutua y coordinación sin subordinación. Recalcó que México no permitirá ninguna intervención militar extranjera en su territorio, en respuesta a órdenes ejecutivas estadounidenses que autorizan acciones contra cárteles de drogas en América Latina. “Jamás permitiríamos que el Ejército de Estados Unidos entre a México”, afirmó con rotundidad.
Sheinbaum también negó los rumores acerca de vuelos sin autorización de drones de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) dentro de México, explicando que cualquier actividad de vigilancia debe tener aprobación y coordinación oficial para asegurar que la soberanía nacional no se vea afectada.
Respecto al Tratado de Aguas de 1944, la presidenta aclaró que México cumple el acuerdo de forma justa y equilibrada, asegurando que no existe entrega de agua en detrimento del consumo humano dentro del país. Rechazó las afirmaciones que sugerían que México está entregando recursos hídricos a Estados Unidos a costa de su propia población, calificándolas como falsas y carentes de fundamento.
La posición de Sheinbaum refleja un intento de balancear la necesidad de colaboración internacional con la defensa firme de los intereses y la soberanía de México. Su enfoque ha recibido el apoyo de varios sectores políticos y sociales, quienes consideran crucial mantener la independencia nacional ante influencias externas, al mismo tiempo que se conserva una relación positiva con los países cercanos.
En síntesis, la presidenta de México ha reiterado que el país está abierto a colaborar con Estados Unidos y Canadá en áreas de interés común, siempre que se respeten los principios de soberanía, dignidad y no subordinación. Este enfoque busca consolidar una política exterior que combine el respeto mutuo con el fortalecimiento de los lazos regionales, en beneficio del desarrollo y bienestar de las poblaciones involucradas.



